El ministro de Comercio e Industrias, Julio Moltó, reportó ante la Comisión de Presupuesto que los panameños ocupan ya el 57% de los más de 10,000 empleos del régimen de Sedes de Empresas Multinacionales (SEM), frente a 48% en 2024. Entre enero y agosto de 2026 se otorgaron 11 licencias nuevas, contra 5 en el mismo periodo de 2025, y las zonas francas aprobaron 43 empresas.

El régimen, creado por la Ley 41 de 2007, suma 192 compañías vigentes y más de $1,400 millones en inversión extranjera directa acumulada. Los sectores predominantes son tecnología, logística, servicios financieros, bienes de consumo y farmacéutica, con incorporación de manufactura avanzada y economía digital.

El contraste

El Régimen EMMA, creado en 2020 para atraer manufactura, ensamblaje y logística avanzada, mantiene exactamente dos empresas inscritas desde 2022. Es el dato incómodo detrás de una buena noticia: Panamá atrae con eficacia centros de decisión y servicios corporativos, pero no ha logrado trasladar ese atractivo a la producción industrial.

Lectura de Quantum

Para el empresariado local, la expansión SEM crea una demanda concreta y poco atendida: estas sedes necesitan proveedores que cumplan estándares corporativos globales. Contabilidad auditable, políticas de cumplimiento documentadas, contratos en formato internacional, capacidad de facturar en condiciones de crédito de 30 a 60 días. Ese último punto es financiero, no comercial: vender a una multinacional exige capital de trabajo para sostener el ciclo de cobro.

Es precisamente ahí donde muchas pymes panameñas pierden el contrato: no por precio ni por calidad, sino por no poder financiar noventa días de operación mientras se cobra la primera factura.

Qué hacer

Una empresa que quiera entrar a la cadena de proveeduría de una sede regional debería preparar tres frentes en paralelo: el expediente de cumplimiento —el mismo que exigirá la banca de cara al GAFI—, los estados financieros auditados de los últimos dos periodos, y una línea de capital de trabajo dimensionada al ciclo de cobro del cliente, no al de sus ventas actuales.

La inversión extranjera está llegando y el empleo local está subiendo. La pregunta operativa no es si hay oportunidad, sino si la empresa está estructurada financieramente para tomarla cuando aparezca.

Fuentes

Asesores Financieros · Quantum Panamá